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Pastor Juan Manuel Tamayo

Predica domingo 11 de agosto de 2013

 

 Considerando Hechos 17:24-27

“24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos, vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;  para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.

Podemos entender  que Dios es un Dios de orden. El ha ordenado todas las cosas, y desde antes de la fundación del mundo prefijo nuestra existencia y sus planes para con nosotros,  estableciendo así, parámetros que definen  los limites de nuestra vida en esta tierra. Sin embargo hay situaciones que alteran los planes divinos, de manera que nuestra existencia pueda extenderse o reducirse.

Existen tres cosas que pueden alterar el tiempo de vida que Dios prefijo para nosotros:

1.- La Honra a los Padres. Efesios 6:2-3

“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”

 La honra a los padres es una obligación (mandamiento) que trae como consecuencia el disfrute de dos grandes beneficios: Prosperidad, (todo lo que hagas te saldrá bien), y una Vida Saludable (serás de larga vida sobre la tierra). En el mayor de los casos los padres dan a sus hijos, mas de lo que ellos como hijos pudieron recibir, es por ello que debemos darles honra y respeto, no siendo una carga para ellos. La deshonra trae  ruina, fracaso y enfermedad. ¡Te acorta la Vida!

 “Cuando Honras a tus padres, levantas a Dios; y la honra que les das a tus padres, la recibirás de tus hijos”

2.- La Obediencia basada en la Fe. Génesis 6:5-7

“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová”

 Al ver la maldad de los hombres, Dios sintió dolor en su corazón. La gente se desvió del propósito para el cual El los había creado, se corrompieron inclinándose al pecado, sus pensamientos eran solamente de mal.  Entonces dijo Dios: Raeré, destruiré, acabare de la faz de la tierra al Hombre. Su plan era acortarles la vida, pero a causa de la vida de obediencia y fe  de un hombre estos planes cambiaron. Noé vivió en integridad y hallo gracia ante los ojos de Dios, y partir de el recomenzó la vida del hombre sobre la tierra.  Nosotros podemos cambiar el plan de Dios siguiendo el ejemplo de Noé. Que tu vida le dé gusto a Dios, El te creo para lo bueno, aprovecha lo que te ha dado (tu vida, tu salud, tu familia, etc.) y hazlo sonreír con tus acciones. Que tu vida de obediencia agrade a Dios y que valga la pena el sacrificio que Jesús hizo por ti en la cruz.

 Cuando le crees a Dios y le obedeces tus días se alargan. Los incrédulos y desobedientes mueren antes de tiempo.

3. Humillarse. II Reyes 20:1-5

“En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás. Entonces él volvió su rostro a la pared, y oró a Jehová y dijo:

Te ruego, oh Jehová, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezequías con gran lloro.Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo:

Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová.”

 Ezequías estaba en sus últimos días de vida a causa de una enfermedad terminal. La palabra de Dios para él fue: Ordena tu Casa porque morirás, al escuchar esto Ezequías  se humillo delante del Señor pidiéndole que hiciera memoria de su vida, pues se había conducido en verdad e integridad. Dios escucho su oración y al ver la humildad de su corazón, cambio sus planes brindándole una nueva oportunidad. De esto podemos entender que es necesario ponernos a cuentas con Dios, ordenar nuestra vida y nuestros asuntos personales, dejando a un lado el rencor, la amargura, el resentimiento y las enemistades. No somos perfectos pero cuando reconocemos nuestras fallas, nos humillamos y hacemos lo que esté a nuestro alcance para seguir adelante, le cambiamos los planes a Dios. El nos da una nueva oportunidad y cambia la realidad de la muerte en Vida Eterna.

“Fija tu vida, cambia Tu destino, humíllate ante Dios”.

 “Dios mira de lejos al corazón orgulloso, desobediente y soberbio. Pero acepta a aquellos que viven para agradarlo y bendecir a otros. Haz sonreír a Dios, Que valga la pena haberte dado el lugar de su morada”

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